Vía www.saboresymomentos.com

Una dieta rica en tomates o productos a base de tomate puede reducir el riesgo de un evento cerebrovascular (ECV)

El tomate pertenece al grupo de hortalizas y verduras. Desde la perspectiva del consumidor se pueden definir como productos vegetales blandos comestibles, que crudos o cocinados, se suelen consumir junto a carnes o pescado. De esta manera, se pretende conferir variedad, sabor, atractivo estético y sobre todo valor nutricional. En conjunto son alimentos ricos en fibra y determinadas vitaminas, sobre todo B y C,  y minerales, pobres en proteína, grasa y en general en hidratos de carbono. También presentan un elevado contenido en agua.

Los científicos de la Universidad de Finlandia Oriental estaban investigando el impacto del licopeno, un compuesto químico de color rojo brillante responsable de dar su color a los tomates y otras frutas y verduras rojas, como pimientos y sandía. El licopeno es un carotenoide, abundante de forma especial en el tomate y que posee un claro efecto antioxidante, que puede reducir la inflamación y evitar la formación de coágulos. Encontraron que los individuos que tenían niveles más altos de licopenos en la sangre mostraron menos riesgo de sufrir un ECV. Estudios previos han mostrado que los licopenos pueden tener un efecto protector contra enfermedades, como cardiovasculares o cáncer, en particular cáncer de próstata.

El nuevo estudio, publicado en Neurology, la revista de la Academia Estadounidense de Neurología, siguió durante 12 años a 1.031 hombres de entre 46 y 65 años. El riesgo de ECV, dicen los científicos, fue 55% más bajo entre quienes llevaban una dieta rica en licopenos. Cuando los investigadores analizaron sólo los eventos cerebrovasculares causados por coágulos en las arterias que irrigan al cerebro, los resultados fueron incluso “más sólidos”. Los que tenían mayores niveles de licopenos mostraron 59% menos riesgo de sufrir un ECV que los que tenían menos nivel del compuesto en la sangre. “Este estudio apoya la evidencia de que una dieta rica en frutas y verduras está asociada a un menor riesgo de eventos cerebrovasculares”, dice el doctor Jouni Karppi, quien dirigió el estudio. “Estos resultados confirman la recomendación de que las personas consuman más de cinco porciones de frutas y verduras al día”.

Los investigadores también analizaron los niveles de otros antioxidantes que se obtienen en la dieta, incluidos los alfa-carotenos, beta-carotenos, alfa-tocoferol y retinol. Pero no se observó una asociación entre la cantidad de estos compuestos en la sangre de los participantes y el riesgo de sufrir un ECV.

Sin embargo, esto no debe disuadir a la gente de comer otros tipos de frutas y verduras ya que todas tienen beneficios y son una parte importante de la dieta.

Una investigación previa llevada a cabo por científicos de la Universidad de Kyoto, en Japón, descubrieron que los tomates contienen un nutriente que puede prevenir la aparición de enfermedades cardiovasculares. Este trabajo, publicado en Molecular Nutrition & Food Research, revela que el ácido 9-oxo-octadecadienoico tiene un efecto antidislipémico. Según explica Kawada, investigador principal, la dislipemia en sí suele no causar síntomas, sin embargo, puede generar enfermedades vasculares sintomáticas, como arterioesclerosis o cirrosis.

Se sabe que el tomate contiene muchos compuestos beneficiosos para la salud. En este estudio se analizó, en concreto, el ácido 9-oxo-octadecadienoico para comprobar sus potenciales propiedades antidislipémicas. Descubrieron que este compuesto aumenta la oxidación de los ácidos grasos y contribuye a la regulación del metabolismo lipídico hepático, lo que sugiere que el ácido 9-oxo-octadecadienoico podría tener efectos hipolipemiantes y por lo tanto, podría prevenir las enfermedades vasculares.