Si con la entrada del nuevo año tenéis el propósito de empezar a hacer deporte y sobre todo llevar una vida saludable aquí os dejamos un sencillo test para que evaluéis vuestro estado de forma. Es una forma muy sencilla de poder calcular la capacidad de recuperación que tiene nuestro corazón y su resistencia aeróbica. Es el conocido Test de Ruffier. La forma más precisa sería utilizando un pulsómetro pero si no disponéis de él, puedes hacerte una idea tomando las pulsaciones en la arteria radial (en la muñeca) o en la arteria carótida (al lado de la nuez), aunque hay un cierto error por el propio tiempo que se tarda en contarlas.

1. Toma las pulsaciones en estado de reposo, sentado en una silla y anótalas (FC1)

2. Haz un mínimo de 30 sentadillas o flexiones de piernas profundas, que los muslos siempre queden por debajo de la horizontal, en un tiempo de 45 segundos y vuelve a tomarte las pulsaciones nada más acabar (FC2). Si acabaras las 30 sentadillas antes de los 45″ sigue haciendolas hasta que cumplas el tiempo.

3. Vuelve a tomarte las pulsaciones justo un minuto después de acabar el ejercicio (FC3).

Valoración = (FC1 + FC2 + FC3) – 200/10

Resultados:
0: Corazón de atleta
0,1 a 5: Corazón bueno
5,1 a 10: Corazón Medio
10,1 a 15: Corazón medio bajo
15,1 a 20: Corazón insuficiente

Ahora ya podéis empezar a hacer ejercicio y darle esa alegría a nuestro cuerpo y lo que es más importante, reducir el riesgo de sufrir ciertas enfermedades cardio y cerebrovasculares como es el ictus.