Hoy nos gustaría compartir en nuestro blog un artículo publicado por nuestros compañeros del Blog sobre Daño Cerebral del Servicio de NeuroRehabilitación de Hospitales Nisa

“A medida que la persona envejece, las probabilidades de sufrir un ictus o accidente cerebrovascular (ACV) aumentan de forma permanente. Sin embargo, hay pruebas abrumadoras de que los alimentos pueden disminuir radicalmente las probabilidades de sufrir un ictus y las lesiones que éste deja, e incluso determinar si ha de ser mortal o no. Hasta una ración adicional al día de algún alimento indicado puede reducir entre un 40-60% la probabilidad de sufrir un ictus o de morir por su causa”, nos comenta Carlos Verdú, Nutricionista del Servicio de Neurorehabilitación de Hospitales Nisa.

PROTECTORES NATURALES DEL CEREBRO
Los alimentos indicados para evitar los accidentes cerebrovasculares son las frutas y las hortalizas. Hace más de una década que las investigadores científicas señalan que comiendo frutas y hortalizas se previene la incidencia de ictus y se mitigan los daños en caso de que ocurra. Un estudio noruego reveló que el riesgo de padecer un ictus era un 45% menor entre los hombres que consumían una buena cantidad de hortalizas.

REMEDIO PARA SOBREVIVIR AL ICTUS: UNA ZANAHORIA AL DÍA
“Comer zanahorias cinco veces a la semana podría reducir el riesgo de ictus en un 68 %”. Éste es el importante hallazgo de un estudio a gran escala terminado recientemente en Harvard, en el cual se hizo seguimiento a cerca de 90.000 enfermeras durante ocho años. Las espinacas también demostraron ser unos protectores potentes contra los ictus. El efecto protector de la zanahoria, la espinaca y otras hortalizas ricas en carotenos se debe a la actividad antioxidante de ese compuesto, que evita que el colesterol se vuelva tóxico y pueda formar placas y coágulos en las arterias. Otros alimentos ricos en betacaroteno son las hortalizas de hojas de color verde oscuro, como la col rizada y la col común, y también las de color anaranjado oscuro, como el boniato y la calabaza.
Un grupo de investigadores de la Universidad de Bruselas ha demostrado la importancia de tener mucho betacaroteno y otros tipos de vitamina A en el torrente sanguíneo en caso de sufrir un accidente cerebrovascular. Esa vitamina puede evitar la muerte o la invalidez, según los investigadores, quienes analizaron la sangre de 80 pacientes antes de cumplirse las 24 horas de haber sufrido el ictus y descubrieron que los pacientes con cantidades superiores de vitamina A, incluso betacaroteno, tenían mayores probabilidades de sobrevivir, de sufrir un menor daño neurológico y de recuperarse completamente.

EL ASOMBROSO EXPERIMENTO DE CALIFORNIA
“Coma tan sólo una ración adicional de alimentos ricos en potasio (400 mg) todos los días se puede reducir en un 40% el riesgo de sufrir un accidente cerebrovascular”. Eso fue lo que los investigadores descubrieron analizando las dietas de un grupo de 859 personas de más de 50 años, residentes en el sur de California. Los investigadores documentaron que una pequeña diferencia de potasio en la dieta permitió predecir quienes morirían de un accidente cerebrovascular 12 años después. Ese margen decisivo de 400 mg de potasio es tan ínfimo, que se obtiene con una porción de algunas frutas y hortalizas, un vaso de leche o un trozo de pescado. Los alimentos ricos en potasio ayudan a reducir la presión arteria y preservan la elasticidad y la función normal de las paredes arteriales, inmunizando los vasos sanguíneos contra el daño producido por la presión alta.

Si usted supiera que le ayudaría a proteger su cerebro contra esa catástrofe devastadora y muchas veces irreversible que es un accidente o derrame cerebral, ¿no consideraría la posibilidad de comer todos los días un trozo más de melón, medio aguacate, una patata asada, diez albaricoques, media taza de judías horneadas o una lata pequeña de sardinas?

EL PESCADO GRASO ARREGLA LA SANGRE
Otra cosa que usted puede hacer para tener una buena circulación sanguínea en el cerebro es consumir pescado graso. Los ácidos grasos omega 3 realizan varios “milagros” en la sangre, disminuyendo la probabilidad de padecer un ictus, e incluso cuando ocurren , el daño es menor si hay altos niveles de esos ácidos grasos en la sangre. Esto se debe a que la grasa omega 3 puede modificar la sangre, haciéndola menos propensa a la coagulación y, como es natural, previniendo la obstrucción de los vaso sanguíneos cerebrales.
Estudios recientes de un grupo de investigadores holandeses revelaron que los hombres entre 60-69 años que consumían pescado una vez a la semana, tenían la mitad de las probabilidades de sufrir un ictus durante los siguientes 15 años que aquellos que no consumían pescado. Además una serie de estudios japoneses demuestran que la probabilidad de morir en caso de sufrir un accidente cerebrovascular es mucho menor (25-40 %) en las personas que comen mucho pescado.

LA SALVACIÓN DEL TÉ
“Para evitar los accidentes cerebrovasculares, beba té, en particular té verde”Un estudio reciente en el que participaron casi 6.000 mujeres de más de 40 años realizado por los médicos de la Facultad de Medicina de la Universidad de Tohoku (Japón), reveló que las mujeres que bebían al menos cinco tazas de té verde al día tenían la mitad de probabilidades de sufrir un accidente cerebrovascular. Este estudio es el primero de su tipo en el cual se ha encontrado una relación directa entre el té verde y la prevención de los ictus, aunque otros estudios anteriores realizados en Japón, China y los Estados Unidos habían revelado la propiedad del té verde de reducir la presión sanguínea.

La explicación de la capacidad del té para evitar los accidentes cerebrovasculares puede estar en la alta concentración de antioxidantes y la protección que éstos ofrecen a los vasos sanguíneos.