Corazón arena playa

Continuamos con la segunda entrega de los beneficios que nos aporta la playa para hacer ejercicio tras los cuatro que repasamos la semana pasada. Por si a alguien todavía no le había quedado claro cómo sacarle partido al buen tiempo junto al mar. Tú eliges la actividad que quieres realizar; tus músculos, tus articulaciones y tu corazón lo agradecerán.

5. Mejora el equilibrio

Tanto el agua como la arena hacen que mejoremos nuestra estabilidad y equilibrio, ya que al hacer ejercicio por un terreno irregular se fortalecen tanto las articulaciones de tobillos, rodillas y caderas como la musculatura y tendones que las protegen. De este modo mejoraremos indirectamente nuestro equilibrio, la coordinación intramuscular y el acondicionamiento físico general, reduciendo así  el riesgo de sufrir caídas en un futuro.

6. Prevención de lesiones

Del mismo modo que la arena y el agua son dos superficies perfectas para mejorar el equilibrio, también lo son para la prevención de futuras lesiones osteomusculares ya que ambos terrenos reducen el impacto articular, amortiguan las caídas, y fortalecen los tejidos musculares, tendinosos y ligamentosos gracias a la mayor demanda estabilizadora y propioceptiva. La propia resistencia del agua provocará un mayor grado de inestabilidad que provocará a su vez una mayor activación de la musculatura abdominal y estabilizadora articular, por lo que puede ser utilizado como medio de prevención de lesiones articulares.

7. Baño en agua marina

Si a todo lo visto hasta ahora, le sumamos la cantidad de sales minerales y electrolitos que nos aporta un baño en el agua de mar (ya que los absorbemos a través de la piel) después de la sesión de ejercicio, esto hará que la recuperación sea mucho más rápida y que tengamos las pilas cargadas para el resto del día y para el siguiente entrenamiento. Además las bajas temperaturas del agua también ayudarán a disminuir los tiempos de recuperación y a minimizar los posibles daños provocados por el ejercicio.

8. Variadas alternativas de entrenamiento

El entrenamiento en la playa no tiene por qué estar cerrado a correr por la arena, existen muchas más posibilidades, desde hacer ejercicio tipo aquagym en la orilla del mar con el agua hasta las rodillas o caderas, hasta utilizar la arena seca o blanda para hacer circuitos de ejercicios de fuerza, estiramiento o relajación.

Baño en el mar

Antes de hacer ejercicio en este gimnasio natural ten en cuenta varios aspectos necesarios para evitar problemas:

  • Hora del día: hay que evitar hacer ejercicio en las horas más calurosas del día (12:00-16:00). Madruga y aprovecha las primeras horas del día, entre las 7:00 y las 10:00 de la mañana, o las últimas horas de la tarde-noche, a partir de las 20:00 de la tarde. De este modo evitaremos que los rayos ultravioleta dañen nuestra piel.
  • Protégete del sol: no olvidéis el uso de cremas solares, gorra y gafas de sol cuando realices ejercicio al aire libre, este o no nublado, para protegerte así del sol.
  • Hidrátate: ten siempre una botella de agua fresca o bebida isotónica cerca para mantenerte hidratado. No esperes a tener sed, para cuando la sientas tu organismo ya habrá empezado a deshidratarse. La deshidratación podría causarte un golpe de calor. Es muy importante que te hidrates.
  • Vístete al estilo ibicenco: no nos referimos a lo “mono o mona” que vayas a hacer ejercicio en la playa (eso ya a vuestro gusto), sino al color. Lleva ropa clara, ya que te mantendrá más aislado de los rayos solares.
  • Calzado: Aunque lo más cómodo te sea correr descalzo, si no tienes una buena musculatura en los pies y una buena técnica de carrera, intenta llevar algún tipo de zapatilla que te sujete el tobillo para favorecer la prevención de lesión debido al terreno no uniforme. No necesitas un calzado con unas características especiales, así que tienes una par de zapatillas viejas, te pueden servir. De este modo también evitarás pequeños sustos por cortes y rasguños.
  • Características de las sesiones: no realices sesiones excesivamente largas, tampoco debes excederte, porque la arena puede originar problemas y lesiones en el talón de Aquiles, así como en las articulaciones del tobillo. La mejor opción, alternar sesiones de playa y asfalto.

Pedro Gargallo