La Hipertensión Arterial (HTA) es una de las patologías más prevalentes en las sociedades industrializadas, contribuyendo de forma muy notoria a la elevada incidencia de enfermedad y muerte cardiovascular y entre ellas el “Ictus”. Se define como una elevación con carácter persistente de la presión arterial (PA) por encima de unos límites, 140 mmHg para la presión sistólica o máxima y 90 mmHg para la diastólica o mínima; por tanto todo lo que supere estas cifras o una de ellas ya define a una persona como hipertensa.

La medida de la PA es la exploración médica más repetida tanto en las consultas médicas como fuera de ellas. Entre sus características destaca su gran variabilidad, pues se modifica por múltiples situaciones, temperatura ambiente, estado físico o emocional, tipo de actividad que se haya realizado, además de que muchas personas experimentan ante la toma de la PA una reacción de alerta que se denomina “fenómeno de bata blanca”. Es por ello que se ha trabajado mucho en eliminar estos factores de forma que la medición de la PA permita conocer con una desviación mínima la PA real o habitual de una persona.

Una de las primeras cuestiones a tener en cuenta a la hora de medir la PA es el aparato o dispositivo que vayamos a utilizar, actualmente son los dispositivos automáticos o semiautomáticos los más utilizados, pero no todos reúnen las condiciones mínimas, es por tanto muy importante informarse antes de comprar, a través de nuestro médico, enfermera/o o farmacéutico de confianza de cuales son los dispositivos que cumplen las condiciones de validación (y que no siempre son los más caros). En cualquier caso es posible informarse a través de diferentes páginas web, entre ellas la de la Sociedad Española de Hipertensión (SEH.LELHA): http://www.seh-lelha.org/SEHAmpa.aspx; o de la Sociedad Británica de Hipertensión: http://www.bhsoc.org/. Por otro lado, también es importante que los tensiometros se encuentren correctamente calibrados, lo cual debe hacerse de forma periódica, según las instrucciones de cada fabricante (generalmente cada año).

La técnica de referencia de medida de PA siempre ha sido la medida en consulta por el médico/enfermería, o también oficinas de farmacia. Sin embargo en el momento actual disponemos de dispositivos y técnicas que pueden optimizar los resultados que se obtienen de la medición tradicional en consulta. Entre las nuevas opciones encontramos la Automedida de la Presión Arterial (AMPA), que se ha popularizado mucho por la enorme disponibilidad de dispositivos de medida de PA validados a unos costes muy razonables, y la Monitorización Ambulatoria de la Presión Arterial (MAPA), también conocida como Holter de PA. Ambas técnicas han hecho posible que se mejore el diagnóstico y control de la PA.

De forma general se recomienda que todo el mundo conozca sus cifras de PA, haberse realizado una medida antes de los 14 años, seguir con una medida cada 4 o 5 años entre los 14 y los 40 años, y cada año a partir de los 40. En pacientes con algún FRCV, debido al notable interés que presenta la detección y tratamiento precoz de la HTA, se recomienda comprobar los valores PA al menos una vez al año. Esta misma recomendación es extensible a individuos con antecedentes familiares (primer grado) de HTA.

Para que la medida de la PA sea lo más adecuada posible hay que cumplir unas condiciones:

  • Utilizar preferiblemente dispositivos de brazo, automáticos o semiautomáticos, clínicamente validados y calibrados en el último año, y previa enseñanza por parte de personal sanitario. No se recomienda emplear dispositivos de muñeca o de dedo.
  • En pacientes con arritmias se han de utilizar dispositivos auscultatorios (anaeroides), por lo que la enseñanza por parte de un profesional sanitario para realizar la automedida adquiere especial relevancia.
  • Utilizar un manguito adecuado para cada paciente en función de su brazo: grande (perímetro del brazo entre 32 y 42 cm), mediano (entre 23 y 41cm), pequeño (entre 17 y 22 cm). Es fundamental pues que le midan el perímetro del brazo.
  • Elegir un ambiente tranquilo y confortable. Guardar reposo durante 5 min. antes de la medida.
  • No se debe haber fumado, tomado café, té o alcohol o hecho ejercicio en los 30 minutos previos a la medición. Tampoco es conveniente tomarse la PA tras haber comido.
  • Nunca realizarse la medición si nos estamos orinando. Es preferible haber vaciado la vejiga antes de comenzar la medición.
  • Quitar las prendas de ropa que al enrollarlas para dejar el brazo al descubierto pueden comprimir la circulación.
  • El paciente ha de estar correctamente sentado (espalda apoyada en el respaldo de la silla), con el brazo apoyado sobre una mesa, y los pies sobre el suelo, sin cruzar.
  • En el domicilio y en pacientes hipertensos, realizar la medida de PA antes de tomar la medicación antihipertensiva y/o comer, colocando el manguito a la altura del corazón (2 cm por encima de la flexura del codo), ajustarlo sin holgura y sin que comprima.
  • La primera vez. Realizar una toma en cada brazo. Utilizar el brazo donde la PA sea más elevada (brazo control), tanto en la consulta, la farmacia como en el domicilio. En caso de que la PA sea igual en ambos brazos, se utilizará el brazo no dominante.
  • No se debe hablar y hay que permanecer relajado durante la medición.
  • Se realizarán como mínimo 2 medidas, separadas 1-2 minutos entre sí. Si la diferencia entre la primera y segunda medida es mayor a 5 mmHg, realizar 2 medidas más. Utilizar el promedio de todas las medidas realizadas. Hoy en día existen dispositivos que esto lo hacen de forma automática.

Por el Doctor Vicente Pallarés Carratalá

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