Hoy compartimos con todos vosotros una noticia publicada en el periódico canarias7.es de otro nuevo ejemplo de superación personal tras sufrir un ictus y como el deporte le ayudó a que las consecuencias del ictus hayan sido mucho menores.

La Transgrancanaria está llena de retos personales y de aventuras plagadas de sufrimiento. Es el nombre de una prueba que se viene celebrando en la isla de Gran Canaria desde octubre de 2003. En la Transgrancanaria los participantes deben cruzar la isla a pié y para ello cuentan con la ayuda de la organización que dispone de varios puntos de avituallamiento con alimentos y bebidas adecuado a este tipo de pruebas, además de un excelente equipo de seguridad que vigilará cada metro de la carrera.

Fiona Dobbie es una escocesa, afincada en Gran Canaria desde hace 13 años, que quiere sentir en sus carnes lo que es correr una Trans, ya que el pasado año su sueño se vio truncado por culpa de un ictus.

«Estaba en mi mejor momento de forma». Era 27 de febrero de 2012, a las 19.14 horas, «nunca olvidaré ni el día ni la hora», Fiona Dobbie empezó a sentirse mal. «Me iba a duchar y me entraron mareos. Me senté en el suelo y luego me acosté. Sentí una gran presión desde la cabeza. Fue algo indescriptible. Mi hijo pequeño estaba conmigo en casa, le dije que cogiese el teléfono y llamase a un familiar». Había sufrido un ictus o lo que es lo mismo un trastorno brusco de la circulación cerebral. El sueño de correr una Transgrancanaria se había acabado cinco días antes de afrontar su primera experiencia en esta prueba.
«Los médicos me han dicho que estoy viva gracias al deporte. Perdí el 30% de la visión en los dos ojos, tengo dos dedos del pie izquierdo sin sensibilidad, problemas en el gemelo, tibia, cadera y costillas, en definitiva, todo el lado izquierdo de mi cuerpo quedó tocado. No podía caminar y recuerdo que le preguntaba al doctor cuándo podía correr. Era mi gran objetivo».
Su fortaleza es digna de ejemplo. Fiona Dobbie es una mujer luchadora, sencilla, que ha sufrido un parón en su vida, pero que quiere salir adelante a base de esfuerzo y tesón. «Mi recuperación ha sido milagrosa. He perdido un año de mi vida, pero quiero recuperarlo y la montaña me da fuerza». Ahora está ilusionada ante un nuevo reto.
Se ha inscrito en la Transgrancanaria Maratón de 42 kilómetros, como el año pasado. «Quiero cruzar la meta, me da igual el crono que haga. Mi deseo es sentir la Transgrancanaria desde dentro», afirma.
«Me encuentro feliz en la montaña. Gracias a mi forma física salvé la vida y ahora he visto mi progresión. Hace un año no caminaba. Con el paso del tiempo empecé a dar mis primeros pasos, luego a trotar y ahora puedo correr».

Fiona nació en Dundee (Escocia) hace 42 años. Ahora sigue en tratamiento, porque desde octubre su proceso de recuperación ha sufrido nuevos trastornos. «Tengo angustia, depresión y agorafobia. No puedo salir sola a la calle y lloro mucho», comenta. Junto a su marido, Óliver, y sus dos hijos, así como con el apoyo de la familia, amigos y compañeros de trabajo -forma parte del servicio de atención al cliente en DKV aunque está de baja-, Fiona mira hacia adelante y cuando habla de la Transgrancanaria se le iluminan los ojos. No de lágrimas, sino de esperanza, ilusión y reto.
«Me voy a tomar la carrera como un buen entrenamiento. El tramo de El Garañón a Teror es precioso. Luego de Teror a la meta, a excepción del paso por Osorio, no es muy agradable, pero me gusta todo. Quiero ir tranquilita. Quizás salga de las últimas en El Garañón para evitar caídas en las primeras bajadas. Ahora veo poco y en los entrenos me he caído varias veces, pero no pasa nada. Lo que me importa es cruzar la meta».

Desde aquí nuestros ánimos para Fiona que estamos seguros que superará la Transgrancanaria y de nuevo tendremos otro gran ejemplo de superación de un ictus y con el deporte como principal aliado.

Mucha suerte Fiona!!