Existen factores de riesgo del ictus que no podemos modificar, entre ellos vamos a citar algunos como:

La edad es un factor de riesgo de ictus que no podemos modificar, por cada década de vida después de los 55 años las posibilidades de tener un derrame cerebral son más del doble. A pesar de que la edad avanzada es uno de los factores más relacionados con la enfermedad vascular cerebral, existen acciones que las personas adultas pueden hacer para prevenir su aparición, como mantener un estilo de vida saludable que incluya ejercicio, dieta equilibrada, evitar fumar y reducir el estrés.

La raza también es un factor de riesgo de ictus que tampoco podemos modificar. Los afroamericanos tienen mucho mayor riesgo de muerte y de discapacidad debida a un derrame cerebral que los caucásicos, en parte porque en la población afroamericana hay una incidencia mucho mayor de presión sanguínea alta.

Los antecedentes de derrame cerebral previo, también son un factor de riesgo añadido. El riesgo de un derrame cerebral para una persona que ya haya tenido uno es muchas veces mayor que para alguien que no lo haya tenido.

Por el Doctor Rafael Durá.