Leído en ABC.com. Que la telemedicina está avanzando a pasos agigantados ya no nos sorprende. Hoy os dejamos otra interesante noticia en tema de prevención de ictus con una muy interesante iniciativa del Hospital Clínico de Valencia.

La unidad de ictus del hospital Clínico de Valencia ha introducido el uso de videoconferencias como sistema para que aquellos centros que no tengan atención neurológica continuada tengan la oportunidad de detectar lo antes posible una dolencia, en la que la rapidez de respuesta es fundamental.

Según han explicado a EFE fuentes de la Conselleria de Sanidad, esta forma de telemedicina, que han bautizado con el nombre de “teleictus”, es una de las herramientas de esta unidad, creada hace un año y que ha detectado ya 170 casos de este trastorno neurológico, que altera la función de una región del encéfalo.

La importancia de la detección temprana como forma de minimizar las consecuencias del ictus es una de las justificaciones de esta sistema de videoconferencias, que permite conectar el Clínico con otros hospitales más lejanos como es el caso del de Gandia, para que el neurólogo pueda visualizar al paciente.

El facultativo también puede ver, gracias a la historia clínica digital, las imágenes radiológicas y las pruebas diagnósticas en tiempo real, lo que garantiza que un posible caso de ictus sea valorado inmediatamente, con independencia de que el centro al que acude el paciente tenga o no una unidad específica.

El jefe del Servicio de Neurología del Hospital Clínico, José Miguel Láinez, ha insistido en que detectar los síntomas de un ictus es fundamental para que el tratamiento sea óptimo, lo que todavía no ha calado en la población, que aunque “está muy concienciada de los síntomas de un posible infarto cardíaco, todavía tarda en reaccionar y acudir al hospital ante los síntomas de un ictus”.

Láinez ha afirmado que si se detecta la pérdida brusca de movilidad o sensibilidad en una parte del cuerpo, la pérdida de visión en un ojo o la aparición de dificultades para hablar o entender lo que nos dicen, se debe requerir asistencia médica urgente; ya que la atención inmediata ante estos síntomas “es fundamental para que éstos sean sólo transitorios y no permanentes”.

“Las primeras horas desde que se manifiesta el ictus son claves, ya que el tejido cerebral es muy sensible y si se queda sin flujo se destruye muy rápidamente, de ahí la importancia de detectar los síntomas y activar el código ictus en el menor intervalo de tiempo”, ha incidido.

El código ictus es un protocolo que permite identificar los síntomas, notificar las sospecha y el traslado al hospital en un corto periodo de tiempo.

La activación de este código la realizan los profesionales sanitarios ante una sospecha cuando un paciente acude a un centro de salud o urgencias, aunque también puede activarse cuando se realiza una llamada telefónica al 112 por parte de un ciudadano alertando de síntomas que hagan sospechar que se trata de un ictus.

En este caso, un equipo de telefonistas entrenados disponen de unas escalas para poder hacer una valoración inicial, tomando en cuenta cuatro síntomas principalmente que son: asimetría en la cara, debilidad en una extremidad, alteraciones en el habla y alteración en el nivel de conciencia.

La unidad de ictus del Clínico actúa como referencia para el diagnóstico y tratamiento de los departamentos de salud de Gandia y Sagunto, además de los pertenecientes al Clínico-Malvarrosa.