Tengo 5 ictus isquémicos, realmente se me hace complicado mantener mi apariencia de normalidad, ya que el sistema nervioso controla todo el cuerpo. Es complicado vivir con esta secuela accidental, aunque la sociedad diga que hay que luchar contra las barreras arquitectónicas, que todos somos iguales, que las personas discapacitadas somos como uno más… bla, bla y requete bla (…). Soy un hombre de 55 años y he sufrido en carne propia como un ictus te cambia la vida en cuestión de segundos, pasando de ser una persona normal a ser alguien totalmente marginal. Nadie se te acerca sino es para compadecerte: ‘Pobre hombre… tan joven…’. Hay cosas que son complicadas de explicar como, por ejemplo, ¿cómo rehacer tu vida o lo que queda de ella?, ¿o algo parecido a una vida normal?, ¿qué opciones quedan a personas sin familia?, ¿jugar al dominó hasta morir?, ¿qué se entiende por reinserción social?”. Con esta sinceridad y crudeza conocimos a Guillermo Alfara en este mismo blog de Stroke Strike, en un comentario a un interesante artículo de una de nuestras colaboradoras, la psicóloga Elena Soler, sobre cómo han de reaccionar los familiares ante un ictus isquémico.

Cuando preparamos la serie de vídeos-testimonio para contribuir a concienciar sobre la gravedad y los ejemplos de superación personal frente al ictus, y que arrancamos con el de Isabel Palomeque en octubre de 2014 con motivo del Día Mundial del Ictus, en seguida decidimos que Guillermo Alfara protagonizaría uno de ellos. Y, de alguna manera, él mismo termina respondiendo en el vídeo, con valentía y honestidad, a las duras preguntas que él mismo se planteaba hace poco más de un año. Autoexigente e inconformista por naturaleza, también con un gran sentido del humor, el empresario castellonense es todo un ejemplo de cómo, no sólo superar su propio trauma, sino además poner al servicio de los demás sus conocimientos de forma desinteresada.

Guillermo Alfara fue empresario de éxito en el sector informático desde los primeros 90, pero cinco ictus isquémicos consecutivos le incapacitaron para seguir al frente de sus empresas. Ahora, a sus 56 años, comparte toda su experiencia como voluntario en Secot, ONG del parque empresarial de la Universitat Jaume I de Castellón, Espaitec, que se dedica a asesorar a emprendedores. En el vídeo, Guillermo Alfara nos relata cómo esa actividad ha sido su manera de “reinventarse” para sentirse vivo y recuperar la ilusión, hasta el punto de afirmar, tajante: “No cambio lo que tengo ahora por lo que tenía antes”. Un testimonio punzante, lleno de autenticidad. Desde aquí, muchas gracias por tu tiempo y por tu ejemplo, Guillermo.