Semillas chía

El revuelo que se ha generado en los últimos tiempos en torno al consumo de chía y sus beneficios para la salud ha hecho que esta semilla se empiece a convertir en imprescindible en las despensas de nuestras casas. 

La chía es una semilla que se extrae de la planta denominada salvia hispánica; es nativa del centro y sur de México, Perú y Guatemala y su principal característica es que es una de las especies vegetales con mayor concentración de ácido graso omega 3. La semilla de chía se cultiva en diversos países subtropicales de América y Oceanía. Actualmente, sólo Australia y Bolivia tienen cultivos y producciones certificadas a gran escala y con altos contenidos de omega 3.

Los ácidos grasos esenciales son ácidos grasos poliinsaturados que nuestro metabolismo es incapaz de producir o lo hace en cantidad insuficiente para satisfacer las necesidades del organismo y que, por tanto, es necesario aportarlos de forma exógena (con la dieta o con suplementos ricos en ellos). La alimentación occidental no nos ayuda mucho a satisfacer esta necesidad, ya que los omega 3 son bastante infrecuentes en nuestra alimentación diaria y además no somos capaces de sintetizarlos a partir de otras fuentes alimentarias. Por tanto, es necesario aportar un complemento que nos garantice que estamos ingiriendo suficiente cantidad de ácidos grasos omega 3 de gran calidad. Además, se deben consumir diariamente para garantizar un correcto metabolismo de las grasas.

La composición nutricional de la semilla de chía es: un 20% de proteína, un 40% de fibra alimentaria (5% fibra soluble de muy alto peso molecular) y un 34% de aceite; sobre el que el 64% son ácidos grasos omega 3. No contiene gluten, por lo que es apta para celíacos.

Está demostrado a través de prestigiosos estudios que el omega 3 vegetal reduce el colesterol sanguíneo y previene las enfermedades cardiovasculares. En Europa, la agencia reguladora de alimentos, EFSA, indica que este tipo de ácidos grasos son beneficiosos e indispensables para el buen desarrollo cerebral y, en Estados Unidos, están aprobados como alimentos para mantener un corazón sano.

Hay diversas maneras de poder consumir la chía y, además, por su gran contenido en vitaminas y minerales, son beneficiosos para nuestra salud general. Se aconseja empezar a comerla en pocas cantidades e ir incrementándolas progresivamente. Hay muchas maneras de introducirla en nuestra dieta, pero las más comunes son mezcladas con agua, zumos, batidos, sopas o leche, con mermelada para untar tostadas, y también se pueden añadir en ensaladas (en forma de brotes frescos) o incluso directamente a cucharadas, ya que son muy fáciles de digerir. También se puede preparar un gel mezclando 1/3 de taza de semillas con 2 tazas de agua y remover, para guardarlo en la nevera y utilizarlo cuando quieras.

Perfil de Ángela Durá