Avanza hasta la meta

CONSULTA: “Muchas gracias por las información. Me acaban de diagnosticar una hernia discal L5 -S1 que me afecta al nervio ciático. Llevo tiempo entrenando en el gimnasio y no sé hasta qué punto puedo seguir o dejarlo. Te agradecería que me dijeras algo al respecto. Muchas gracias de antemano y un cordial saludo.” — DAVID

Hola David, en primer lugar darte las gracias por seguir nuestro blog y porque hayas compartido con nosotros tus inquietudes. Será un placer poder contestarte a ellas.

Respondiendo a tu pregunta hay varios aspectos fundamentales que habría que tener en cuenta a la hora de realizar ejercicio físico si se tiene una hernia discal, sea a la altura que sea (cervical, dorsal o lumbar), pero más si cabe a nivel lumbar, ya que esta zona se caracteriza por tener una gran movilidad y por soportar el peso corporal de cabeza, tronco y miembros superiores (factores causantes de la predisposición a sufrir una hernia a este nivel). El principal de estos factores, el que te va a indicar si puedes continuar realizando actividad física a corto plazo o no es la sintomatología de la hernia, es decir, si la hernia cursa con dolor o si por el contrario es asíntomática (sin dolor).

En el caso de que sea una hernia sintomática, que genera dolor con ciertos movimientos (normalmente a la flexión de columna o a la compresión por sobrecarga), lo que tendrás que hacer es evitar realizar los ejercicios que reproduzcan el dolor de la hernia, pero en ningún caso dejar de hacer actividad física, en este caso en el gimnasio, ya que tienes una amplia gama de ejercicios para realizar, tanto en máquina como con peso libre, que no involucran directamente la zona lumbar (ejercicios de miembro superior sobre todo). Sí que deberías de tener especial cuidado con ciertas clases dirigidas, sobre todo en la fase subaguda (quedan restos de dolor pero muy leve) ya que puede que realicen movimientos que no le beneficien a tu espalda.

Te recomendaría para estadios subagudos que realizases ejercicios con respaldo, ya que de este modo al quedar la espalda apoyada sobre una superficie disminuirás la presión y tensión sobre la zona lumbar ya que le estarás dando una gran estabilidad (estabilidad pasiva).

Sin embargo, ya en fases crónicas o asintomáticas debes de fortalecer toda la musculatura de la espalda (paravertebral) y de miembros inferiores, sobre todo la musculatura glútea, introduciendo ejercicios que no dispongan de respaldo, para que de este modo la estabilidad se la proporcionen tus propios músculos (estabilidad activa) y no un respaldo (estabilidad pasiva).

A largo plazo no tendrás ningún problema en realizar ejercicio porque la sintomatología habrá disminuido o incluso habrá desaparecido. Sin embargo, no debes olvidar que tienes una hernia y, por lo tanto, deberás tomar ciertas precauciones y prevenciones para que no vuelva a aparecer ni el dolor ni nuevas hernias. En tu caso, es fundamental que mantengas la espalda lo más “recta´´ posible, y cuando digo recta me refiero manteniendo sus curvaturas fisiológicas, puesto que debes evitar la flexión de la columna a nivel lumbar. Con esto no me refiero a que no flexiones la columna, ni mucho menos, sino que lo que tienes que hacer es flexionarla pero manteniendo la zona lumbar recta (para ello tienes que flexionar a nivel de la cadera o bien agachándote flexionando las rodillas). Evita también los ejercicios que generen sobrecarga en la zona lumbar, realiza ejercicio en los periodos donde no haya dolor, evitar la movilización de grandes cargas, y, sobre todo, mantén una higiene postural correcta tanto para tus actividades de la vida diaria (sentarse frente al ordenador, dormir, agacharse, cargar con niños, levantarse, conducir) como en los entrenamientos.

Únicamente te recomendaría cesar por completo la práctica de ejercicio físico si te encontrases en una fase aguda, es decir, que tuvieses un dolor persistente, incapacitante, un dolor que apareciese al realizar cualquier movimiento, ya fuese con los miembros inferiores, tronco o miembros superiores, puesto que el dolor te impediría poder realizar los ejercicios y el movimiento empeoraría la sintomatología.

Por último, recuerda realizar estiramientos de forma suave y controlada, es fundamental para mejorar la sintomatología.

Espero sea de utilidad la información que os transmitimos. Seguiremos trabajando para compartir información y conocimientos. Un saludo, Pedro.

Pedro Gargallo