Hola amigos, queríamos contaros esta tarde que hemos añadido una nueva categoría a nuestro blog: REHABILITACIÓN. Además de informar sobre el ictus y dar consejos para su prevención, es importante que los pacientes sepan cómo mejorar su calidad de vida.

Para todas las personas que han sufrido un ictus, la rehabilitación es la parte más importante de su tratamiento. Se enfrentan a una situación nueva a la que se tendrán que adaptar, implicando a sus familias o cuidadores. Precisamente para los familiares compartimos este artículo, ya que deben ser conscientes del trabajo que tienen por delante.

Ante la lesión neurológica sufrida, normalmente el objetivo principal del tratamiento es enseñar al enfermo a adaptarse, a recuperar su autonomia para la vida diaria. En ocasiones encontramos por la web muchos artículos interesantes, como éste de la web Neuro-afeic: Asociación de familiares y enfermos de ictus de Granada, en el que encontramos una serie de consejos y actividades básicas para conseguir una mejor rehabilitación:

ACTIVIDADES BÁSICAS DE LA VIDA DIARIA

El terapeuta debe reentrenar con el paciente y la familia aquellas actividades en la que presente dificultad, así mismo enseñarles el uso de ayudas técnicas que precise.

Gradualmente se incide sobre:

- Volteos y movilidad en la cama. Ejercicios a realizar diariamente en la misma.

- Despegar la pelvis de la cama

- Abrir y cerrar las rodillas

- Girar las rodillas juntas hacia la derecha e izquierda sin mover los hombros

- Trasladar hacia arriba/abajo y derecha/izquierda en la cama.

- Paso decúbito supino a sedestación, equilibrio y control de tronco al borde de la cama. Sedestación primero al borde de la cama y con asistencia, hasta conseguirla independientemente contra la resistencia al empuje. Hay que insistir en la correcta alineación de todos los segmentos.

- Alimentación: indicándoles la postura correcta para comer (sentados con los dos pies apoyados en el suelo, espalda recta apoyada sobre el respaldo de la silla, brazo pléjico/parético sobre la mesa y comiendo plato por plato no con la bandeja entera).

- Transferencia a la silla de ruedas, a la cama, al w.c, a la ducha/bañera,…

- Aseo personal delante del lavabo: lavarse la cara y las manos, lavarse los dientes, peinarse, afeitarse, etc.

- Vestido: primero la parte superior, después la parte inferior y al final incluyendo las prendas más complejas, ropa interior.

- Hay que tener en cuenta el lugar donde se coloque la ropa y la posición de la misma para que no haya riesgo de caídas.

- Secuenciar las tareas y proporcionar al paciente las estrategias necesarias para que pueda hacerlo de una manera óptima.

- Baño, incluyendo las trasferencia a la bañera o plato de ducha. Siempre se realizará esta actividad en sedentación.

- Deambulación por la habitación con o sin ayudas técnicas en diferentes posiciones y direcciones. También por la planta y el hospital fomentando la interacción con otros pacientes. En aquellos en que no sea posible la marcha se le enseña a autopropulsar su silla de ruedas para que se muevan de forma autónoma.

- Subir y bajar escaleras, con o sin ayudas técnicas.

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Por último, queremos hacer una mención especial a los consejos para los pacientes que ahora se encuentren en una silla de ruedas, ya que es una situación y una postura totalmente nuevas para el cuerpo a la que se tendrán que adaptar:

Cuando el paciente esté en sedestación (silla, cama, silla de ruedas), hay que corregir su postura, resulta de gran utilidad colocar un espejo frente a ellos, para que tengan una referencia visual y puedan posicionarse correctamente. Deben tener el tronco de lo más erguido posible únicamente con las curvas fisiológicas, no potenciando posturas anómalas. La cintura pélvica y la escapular correctamente alineadas, de esta manera la carga de peso sobre ambas caderas es homogénea. Actividades muy útiles en este aspecto serán de aquellas que refuercen anteversión y retroversión pélvica y la alternancia de carga entre una cadera y otra. El paciente debe mantener sentando los pies correctamente apoyados sobre el suelo, ligeramente separados. Si el pie afecto no tiene un buen apoyo, hay que mejorarlo realineando los segmentos anatómicos del miembro inferior (cadera, pierna, rodilla y pie) e inhibiendo la actividad muscular que lleva al pie a dorsiflexión e inversión. Son de gran utilidad movimientos de flexo-extensión de tobillo, alargar el tibial posterior (una mano sostiene el talón y la otra va subiendo a lo largo del tibial posterior), elongar la fascia plantar, abrir los dedos, dar forma al arco anterior con el talón apoyado en el suelo, etc.

Cuando el control del tronco está conseguido se trabaja el equilibrio y reacciones de enderezamiento en bipedestación. Algunas propuestas son:
Actividades muy variadas sobre una mesa colocada frente al paciente.
Trabajo sobre pared (tableros con fichas para ensartar, telares sencillos y adaptados).
Ejercicios con pelota Bobath sobre la mesa posicionando a la vez los miembros superiores, etc.
Conseguidos los pasos anteriores y junto con el departamento de fisioterapia se entrena al paciente en el correcto patrón de marcha. Es importante practicar la deambulación tanto en exteriores (jardín, calle,…) como en interiores (planta, hospital,…).”