Leído en ABC.com. Encontrarnos con estudios como éste nos llena de alegría. El chocolate es una de las cosas que más nos levanta el estado anímico, aparte de ser sencillamente delicioso. Pues bien, aparte de ser amigo nuestro ahora lo es de nuestros cerebros. ¡Disfruten señores!!!

Aquí el artículo completo:

“Es dulce, saciante, suave, amargo y dulce a la vez y tiene un poder sorprendente para levantar el estado anímico, incluso hay quien reconoce que el hecho de masticarlo produce una sensación placentera. Es el chocolate, esa mezcla entre azúcar, cacao y manteca de origen azteco que, lejos de ser un mero producto alimenticio, podría tener efectos beneficiosos sobre la salud, sobre todo la masculina.

Un reciente estudio del Instituto Karolinska en Estocolmo (Suecia) ha dado un paso en pro de la ciencia al descubrir que este delicioso manjar previene el ictus en los hombres. Este hallazgo se suma a otros realizados anteriormente como el que asegura que comer chocolate con moderación es bueno para la salud cardiovascular, sin diferencias de edad y sexo.

La revista ‘Neurology’ publica dicho trabajo y explica que para llevarlo a cabo se entrevistó a unos 37.000 varones que contestaron a un cuestionario sobre sus hábitos alimenticios, haciendo hincapié en la cantidad de chocolate que consumían. Los expertos contrastaron las respuestas con los casos de accidentes cardiovasculares que habían sufrido. Así, llegaron a la conclusión de que los que habían consumido una cantidad equivalente a una taza de pepitas de chocolate (unos 63 gramos) a la semana tenían un menor riesgo de sufrir ictus, en concreto un 17% menos de posibilidades de padecerlo, comparado con quienes no lo comían. La curiosidad más destacable de este estudio es que, la investigación se llevó a cabo con chocolate con leche, rompiendo así la creencia popular de que es el cacao puro o prácticamente puro el que es beneficioso para la salud. A pesar de ello, los científicos responsables del trabajo afirman que si el proceso se hubiera realizado con chocolate puro, seguramente hubiera bastado con ingerir la mitad de producto.”