frutas vitamina C

Las frutas son una de las fuentes más importantes de vitamina C, siendo cítricos como la naranjalimón y el pomelo los de mayor contenido; aunque también es muy abundante en otras frutas como melón, fresa, grosellas, frambuesas, moras, arándanos, papaya o kiwi. En general, aportan también una importante cantidad de provitamina A, siendo más modesta la presencia de vitamina B. En cambio, las frutas no contienen vitamina D.

Aunque siempre se ha considerado a los cítricos, destacando la naranja, como una fuente rica en vitamina C, podemos encontrar vitamina C en gran cantidad de frutas mencionadas previamente así como también en verduras y hortalizas como el tomatepimientocol, col de Bruselas, nabo, rábano, brécol, patatas o perejil crudo.

Las vitaminas son compuestos orgánicos necesarios para el organismo en cantidades pequeñísimas, que se encuentran en la inmensa mayoría de los alimentos que componen nuestra dieta cotidiana. El organismo debe adquirir estas sustancias fundamentalmente del exterior, ya que no es capaz de fabricarlas, excepto -pero sólo parcialmente- las vitaminas D y K. Una dieta equilibrada asegura la presencia de todas ellas sin necesidad de realizar aportaciones suplementarias de tipo farmacológico. La mayoría de los expertos recomiendan obtener la vitamina C de una dieta rica en frutas y verduras en lugar de tomar suplementos. El jugo de naranja recién exprimido o el concentrado congelado fresco es una buena elección.

La vitamina C debe estar siempre presente en nuestra dieta, ya que es un potente antioxidante, favorece la absorción de hierro, tiene un papel importante en la síntesis de colágeno y reduce la posibilidad de infecciones.

verduras coles y tomatesEl colágeno es como el pegamento que mantiene las células de nuestro cuerpo unidas las unas a las otras y está presenten en muchos tejidos del cuerpo y se utiliza en la piel, huesos, dientes, encías, tendones, ligamentos y el plasma de la sangre. Es lo que da fuerza y elasticidad a las arterias.

Se ha asociado el nivel reducido de vitamina C con una serie de trastornos cardiovasculares, inclusive enfermedades cardiacas, hipertensión, derrames cerebrales y ateroesclerosis, así como algunos cánceres. Una ingesta suficiente de vitamina C puede ayudar a reducir el riesgo de desarrollar algunas de estas afecciones. Un estudio relacionó la deficiencia de este nutriente con un mayor riesgo de insuficiencia cardiaca. Los autores observaron que aquellos que tenían niveles bajos de ingesta de vitamina C eran 2,4 veces más propensos a tener niveles más altos de la proteína C reactiva, un marcador de inflamación y un factor de riesgo de enfermedad cardiovascular.

Por su parte, la Fundación Española del Corazón (FEC) asegura que un nivel alto de vitamina C reduce un 9% las probabilidades de sufrir insuficiencia cardiaca. Ahora, investigadores británicos y alemanes han descubierto que aquellas personas que poseen un nivel más elevado de vitamina C en el plasma presentan menos factores de riesgo cardiovascular y además tienen menos probabilidad de sufrir insuficiencia cardiaca.

Una dieta con mínimo 5 porciones de verduras y frutas al día es la mejor manera de cuidar el corazón según el American Journal of Medicine, que apunta que cantidades adecuadas de vitamina C reducen en 42% las posibilidades de sufrir un infarto.

Perfil de Ángela Durá